MIGUEL ÁNGEL BARCO CALUMNIADO POR GERMÁN ARANA. PERFIL DE ARANA (y II)

Actualizado: 27 de oct de 2019


El Padre Germán Arana, de maestro de sacerdotes a terror de los obispos


El Padre Germán Arana es rector del seminario internacional de los Jesuitas de Comillas, en Madrid. Y a su vez es referente para sacerdotes y obispos en España y también internacionales que acuden a formarse o a discernir su vocación -o su crisis de vocación- a Madrid de su mano, de su palabra.

Un gran número de obispos españoles han hecho ejercicios espirituales con el Padre Arana antes de ser consagrados obispos en España. En más de un caso se da la circunstancia que esa tanda de ejercicios no se recomendaba después de haberse decidido que serían obispos, sino previamente a la decisión de nombra a un candidato y en espera de una recomendación del Padre Arana a los superiores de ese candidato.

Desde su despacho con vistas a la Vía que lleva a la capital romana una fuente bien informada me explicaba, y lo escribí en Periodista Digital,

«Arana, a los tres minutos de hablar con Arana, “eres un sinvergüenza, además tienes pinta de maricón ¡cómo te ordenes!”».

En un lenguaje que suena más fuerte en español que en italiano.

«Luego sale Arana como si nada. Monseñor Jiménez pasó de él y de Omella, y le quisieron hacer lo mismo que a Ureña porque no estaba de acuerdo con la línea que habían seguido con Don Manuel, acusando también de homosexual a Don Vicente».

Sin embargo a primera y principal víctima de la “Trama Maña” sin duda es el Papa Francisco. El Papa Francisco podría haber sido utilizado, y víctima principal de esta conspiración, al haberlo dejado en evidencia los personajes de la operación. Ya relaté en Periodista Digital cómo el Papa Francisco había animado a Arana a que apoyaran a la exnotaria si quería denunciar a su obispo Don Vicente.

Y seguía explicándome un confidente:

«Arana no tuvo reparo alguno en rehabilitar a algún sacerdote que había abandonado su vida religiosa y sus votos de celibato durante años, si éste le ofrecía testimonios en contra de Ureña. O incluso pagar cursos de cocina a un joven por declarar negativamente contra el arzobispo Ureña en Zaragoza»,

esta vez desde Zaragoza una persona que vivió en primera persona estos procesos cercenadores de la vida diocesana de la ciudad, la peor época de su historia desde la persecución de Publio Daciano en 303 contra san Valero y san Vicente, con bastante probabilidad. La persecución mencionada lucró mártires, este capítulo vergonzoso ha llevado a personas al infierno del litigio penal, y a la gehena de los condenados tal vez también.