PRUEBAS DE PATERNIDAD (NEGATIVAS) DEL RVDO BARCO. PREVARICACIÓN EN EL VATICANO


Publiqué en mi Blog, y fue la primera vez que salía a la luz en la Prensa la admisión del Recurso contra el archivo de la querella interpuesta contra el cardenal Omella por el Rvdo. Miguel Ángel Barco, que puede el lector revisitar haciendo clic en este enlace aquí.

Un servidor se ha puesto recientemente en contacto telefónico con el Rvdo. Miguel Ángel Barco y me ha explicado éste cómo en opinión de su representante legal el abogado Vladimir Lamsdorff y en la suya propia la defensa del cardenal Omella ha realizado un alegato exhaustivo en respuesta al Recurso, tapando cualquier brecha por la que pudiera colarse un razonamiento de la causa de la querella, “como si tuvieran miedo”, desprestigiando al querellante en base a pretender que la única intención de la querella interpuesta por Barco fuera precisamente “desprestigiar”, “estigmatizar”, al cardenal de Barcelona.

En su contestación al Recurso presentado por la representación del Rvdo. Barco la parte denunciada no deja un títere con cabeza, su tesis parece ser que, lo que quedaría demostrado con la misma querella sería la viciada intencionalidad de la parte querellante [del Rvdo. Barco], que estaría confabulando, puesto que aun habiendo proporcionado el cardenal Omella un Recibí conforme el cardenal entregó la documentación exculpatoria de Barco a Roma, la parte querellante sin embargo sigue erre que erre. Con este Recibí de Roma, siempre según la parte querellada y según el representante del cardenal Omella, habrían terminado.

Así, según la defensa del cardenal Omella el único propósito de Barco y su representante legal Lamsdorff sería insistir con sus elucubraciones, pedaleos en el aire, que hay una sospecha, que hay un tema que no se ha aclarado: todo imaginando, presuponiendo, sacando ases de la manga para llevarse el gato al agua. Acto seguido sin embargo, lo hacen ellos mismos para su propio beneficio. Según ellos sin ambargo, que lo haga la parte querellante solo tiene una explicación y es la maldad con la que está actuando Miguel Ángel Barco.

El objetivo de Barco y su representante legal no sería, siempre según la parte querellada y representante del cardenal Omella, esclarecer unos hechos que hayan acontecido sino perpetuar en los medios y estigmatizar al sr. cardenal imputado, investigado, pero que a los efectos es lo mismo, puesto que salir en los Medios como imputado o investigado es estigmatizar a una persona.



Me explica el Rvdo. Barco que según la defensa de Omella

nosotros inventamos, damos meras opiniones, para estigmatizarlo, que no hay derecho, que no se puede hacer, tenemos un fantasma y lo exponemos… y acto seguido hacen lo mismo conmigo”.

Y al hacer lo mismo ellos con Barco caen en lo que cae Winston Churchill espetando en el parlamento británico a las puertas del ataque por aire de Inglaterra por parte de los nazis y dirigiéndose presumiblemente a un miembro de la oposición

“¡¿Quiere dejar de interrumpirme cuando estoy interrumpiendo?!

El Rvdo. Barco me resume sus impresiones de esta contestación de la parte querellada como un trabajo perfecto, si fuera un libro, pero no es un libro. Lo compara Barco con su propio Recurso, de la pluma del Dr. Vladimir Lamsdorff, que sería, según Barco, "claro, completo conciso y concreto, el de ellos en cambio es perfecto pero aburre. Qué bueno que es pero ¡qué rollo!"

Según la defensa del cardenal Omella el Recurso y el insistir por parte de Barco responde a una maldad dirigida contra el cardenal, por lo que vienen a convertirse al decir esto, cosa nada infrecuente, en jueces en lugar de abogados, acusan de inventar y ellos mismos ficcionan:

“Lo que han utilizado conmigo, es un crimen que lo usen para defender al cardenal”,

me resume Barco.

Se permiten dejar caer que lo único que tiene Barco para presentar en su propia defensa sería un Recibí del obispo Reig de Alcalá de Henares, argumento que es falso, mientras que ellos se auto conceden presentar para ser absueltos precisamente ello, un Recibí solamente como suficiente, que el mismo cardenal en la vista del 12 de julio de 2019 admitió haber pedido a posteriori al cardenal Stella y que este emitió sin fecha: un acta notarial de recibo sin fecha, y escrita por una parte implicada, puede parecer a ojos de muchos el mayor y burdo ejemplo de prevaricación, rozando lo cómico sino grotesco.

Y más gracioso todavía, con este comentario de que "solo tiene Barco un recibí" sugieren que la inocencia de Barco no ha sido probada al "probar" la inocencia del cardenal. Parece fácil intuir en este afán de ellos de insistir en que su propia causa tiene razón de ser los estertores del cardenal insistiendo en que "algo habrá, algo habrá", cuando lo que hay lo sabe perfectamente el cardenal Omella, presumiblemente su propia "intentio damnanti" o intención de hacer daño, manifiesta en la obsesión compulsiva ahora del abogado del cardenal.

Si el lector quisiere revisitar la primera Entrada de este Blog en la que explicaba un servidor cómo el cardenal ha demostrado la inocencia de Barco al intentar demostrar la suya, podrá hacerlo haciendo clic en el enlace aquí.



Sin embargo no debe de ser esta la línea de opinión de los magistrados que han admitido a trámite el Recurso contra el archivo de la querella en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, aunque ello no implica necesariamente que hagan su trabajo bien pues no pocas veces buscan una excusa en la misma contestación de la parte contraria para escudarse retóricamente y desestimar lo que convenga.


Las pruebas de Paternidad


Habiendo mencionado unas líneas más arriba las pruebas más importantes en la causa, las pruebas de paternidad presentadas por Barco a Roma a través, supuestamente, de Omella, las reproducimos aquí por primera vez.

A mi modo de ver reviste una importancia extraordinaria el párrafo en pág. 1de 2 (5 páginas arriba) en la sección ACTA DE CONCILIACIÓN, que reproduzco de nuevo aquí. Y ello especialmente porque el cardenal Omella había insistido en la problemática y otras cosas" que habrían en Alcalá de henares contra Barco:


"-Por otro lado consideran que el posible juicio a evitar no está concretado y que la Diócesis nunca ha hecho manifestación alguna ni imputación sobre la paternidad a la que se refiere la papeleta de demanda, por considerar que atañe única y exclusivamente a la esfera íntima y personal de la solicitante".