#INFORMEARANA (I). TODO SOBRE EL "SINVERGÜENZA" PADRE ARANA

Actualizado: feb 24


Germán Arana, jesuita, rector del seminario internacional de Comillas en Madrid

Jacques Pintor, periodista

Copyright @2020 JACQUES PINTOR Cualquier cita de este artículo debe hacer referencia directa a esta entrada, a este Blog y al autor Jacques Pintor


ACCEDE TAMBIÉN A LAS OTRAS ENTRADAS:

V - SATANÁS, PADRE DE LA MENTIRA: LOS OBISPOS ESPAÑOLES EN MANOS DE ARANA Y OMELLA (V)

IV - EL JESUITA GERMÁN ARANA ELUDE LA JUSTICIA Y NO SE PRESENTA EN EL JUZGADO ...

III - CITADO A DECLARAR ANTE EL JUEZ EL JESUITA GERMÁN ARANA POR PRESUNTAS CALUMNIAS E INJURIAS (III)

II - POSIBLE QUERELLA AL RECTOR DEL SEMINARIO DE COMILLAS DE MADRID ...


Ofrecemos en esta Entrada todo lo referente al siniestro padre Arana rector del Seminario Internacional de Comillas en Madrid y quien susurra al oído del Papa Francisco, al que ha causado una de las mayores crisis de credibilidad con el caso del obispo Barros de Osorno en Chile. Arana es personaje principal de la conocida como "trama maña" contra el exarzobispo Ureña por un juego de envidias y ambición, cohecho y favoritismo, ocultación y mentiras, calumnias y difamaciones, afán de poder y psicopatía en el que él ha sido participante. El título recoje el adjetivo que utiliza un oficial de un dicasterio del Vaticano al describir al Padre Arana en una entrevista conmigo en la ciudad de los césares.


Jacques Pintor

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La oportunidad de esta Entrada, porque la representación de Miguel Ángel Barco está estudiando la conveniencia de querellarse contra Arana por calumnias contra Miguel Ángel Barco en un futuro tal vez no lejano. Las páginas citadas hacen referencia a la última versión de mi libro "Complot de Poder n la Iglesia Española. Barco contra Omella", al que se puede acceder a través de la págia de Amazón enlazada al final de esta página, y haciendo clic en este enlace también aquí.

¡Buena lectura!



El exvicario judicial Roberto Ignacio Ferrer Sarroca y la exnotaria Mari Carmen Amador al entrar en juicio el 15 de julio de 2019 en Zaragoza

PAGE 3 Y 4:

Según relata el Padre Germán Arana al exvicario Judicial de Ureña, Roberto Ferrer Sarroca, el Papa Francisco animó a la exnotaria María Carmen Amador a denunciar a D. Vicente Jiménez por despido improcedente. El mismo Ferrer Sarroca dejó su cargo de vicario judicial en solidaridad con María Carmen Amador ante el despido de esta. Y a todo esto el Padre Germán Arana debía prestar su ayuda a petición del Papa.





y 71:

Don Vicente Jiménez Zamora, sucesor de Don Manuel Ureña Pastor y actual arzobispo dimisionario (por edad) de Zaragoza

El Papa Francisco entró en la campaña contra el nuevo obispo de Zaragoza Vicente Jiménez en 2015. Y esto queda así de claro en el correo electrónico del Padre Germán Arana a Roberto Ferrer en contestación a un mensaje emocional de Ferrer a Arana a 4 de julio de 2015, que ya hemos ofrecido más arriba pero del que volvemos a transcribir aquí unas líneas maestras:

«Querido Roberto: El informe al Papa se ha producido antes de lo que pensaba. Me ha llamado, por otro asunto, a las 10:00 am, y he aprovechado para contarle el asunto. (…). Y cuando le he hablado de la oficial jurídico del tribunal metropolitano, me responde: Pero si es la que me informó! (…). Le ha causado una gran pena. Y me ha agradecido la ayuda que os pueda prestar».

Papa Francisco

PAG 4:

El Padre Germán Arana, asesor en la sombra del Papa Francisco y jesuita como él llegó después a querer coaccionar moralmente en una nueva carta al nuevo arzobispo de Zaragoza Don Vicente Jiménez (instalado el 21 de diciembre de 2014) en sustitución del defenestrado D. Manuel Ureña (dimitido el 12 de noviembre de 2014). Y esto era aún otro intento de seguir remoloneando con la erótica del poder, utilizando la erótica de tramas sexuales, reales unas, inventadas las otras. Actualmente al mando de la diócesis de Zaragoza, Don Vicente Jiménez ya presentó su dimisión por edad (75) en enero 2019 como decíamos. En esa carta de Germán Arana a Vicente Jiménez se muestra la coacción moral aunque sutil de Arana a Jiménez y que el lector debe conocer por su estilo conspiratorio.


Monseñor Manuel Ureña Pastor

PAG 40-44:

En esta “trama maña” German Arana había ya escrito una carta al Papa Francisco en 2014. En ella se refería a acontecimientos que tuvieron lugar al comienzo de lo que más tarde ha sido la trama contra el arzobispo de Zaragoza Monseñor Ureña. Este inicio de la campaña contra Ureña tuvo lugar en 2008, todavía no participando Roberto Ferrer, María Carmen Amador ni Antonio Más. Estos se unieron posteriormente por su relación con Omella en 2014):



«Su Santidad Francisco, Ciudad del Vaticano, Muy querido Santo Padre, con inmenso dolor, movido por un imperativo moral indeclinable, (…) deseo informarle acerca de la grave situación en que se encuentra la archidiócesis de Zaragoza por el desorden de vida y ministerio de su Arzobispo Mons. Manuel Ureña Pastor».

Como avanzaba unas líneas más arriba, el Padre Germán Arana, todo un formador de obispos, consejero del Papa Francisco, rector del seminario de vocaciones al sacerdocio, y miembro de la comisión que decide en el Vaticano quien es apto o no para la carrera diplomática -la comisión de evaluación y admisión de los alumnos de la Academia Eclesiástica, es decir, los futuros nuncios- se alegra de que "al menos" todo ello hubiera servido para impedir el camino de Monseñor Ureña a la sede episcopal de Toledo, el previsto en la Iglesia de España para cuando quedara vacante esa sede. La expresión no tiene desperdicio: "al menos".


Continúa Arana:

«Al menos aquella iniciativa sirvió para cercenar el camino de D. Manuel hacia la Sede Primada de Toledo. (…) La Santa Sede le avisó de sus malas prácticas en la recepción de candidatos, pero hizo caso omiso de la misma continuando con la recepción y ordenación de candidatos indeseables, haciendo algunos de ellos sufrir enormemente a las comunidades por sus desórdenes sexuales y su malversación de los fondos de las parroquias».

El cardenal Juan José Omella y Omella

Al arzobispo Ureña le hubiera correspondido en 2009 ir como Primado a Toledo, sede cardenalicia. Así se lo había anunciado el nuncio del Papa Francisco en España en ese momento, Monteiro de Castro al comunicarle su elección como arzobispo de Zaragoza. No deja de ser extraño este comentario de Arana al Papa puesto que si Don Manuel Ureña hubiera ido a Toledo en el año 2009, Monseñor Elías Yanes se lo habría quitado de encima con la colaboración de Arana y Omella, y tal vez Omella hubiera sido nombrado arzobispo de Zaragoza según los planes de Elías Yanes. Se quedó en casa, pero seguía sobrándoles. Lo querían muerto y bien muerto, pero lo que tenían es más de lo que no querían, como en la expresión castellana, “¿no quieres caldo? ¡Pues toma tres tazas!”.


Continúa Arana:

« (…) El Sr. Obispo de Barbastro (…) me envió un diácono de la diócesis de Zaragoza, natural de Barbastro. (…) Un diácono abusado sexualmente y sometido a continuas vejaciones por su párroco, D. Miguel Ángel Barco López. Informado el Arzobispo, se limita a querer “tapar” el asunto (…) Al tiempo que defendía sin pudor al párroco [Miguel Ángel Barco], sin tomar ninguna medida contra él. El perfil sacerdotal de D. Miguel Ángel Barco, párroco de Épila, es siniestro. Seminarista catalán que formaba parte de un movimiento de promoción de la liturgia preconciliar, liderado por Mons. Mariné, un hombre oscuro y desequilibrado. (…) Sacerdotes celosos y de buen criterio con los que he conversado en Alcalá de Henares lo describen como un mitómano, afeminado, coleccionista de ornamentos antiguos, prepotente. Se convierte en el hombre de confianza de D, Manuel (…) Un párroco de Alcalá me comenta que infló deliberadamente las cuentas de la construcción de su parroquia, a cambio presumiblemente de intereses devengados para sí. Deja embarazada a una chica de 17 años que da a luz una hija».

Recordemos una vez más que ya se demostró no ser cierto este punto, con la presentación de pruebas de paternidad del padre real de esa criatura. Arana sin embargo no se ha retractado hoy.

«Estalla el escándalo y Don Manuel se lo lleva a Zaragoza donde había sido trasladado como obispo, le hace párroco de un pueblo importante: Épila. Goza de tal manera de su confianza que tiene llave de la habitación del arzobispo y pasa allí las noches con frecuencia. Lo inverosímil es el íter formativo del diácono examinado por mí: Daniel Peruga Martí, seminarista procedente del “Bidasoa” de Pamplona, es expulsado de dicho seminario con malos informes. Un chico de tendencias homosexuales, con grandes debilidades psicológicas, es ordenado diácono contra el parecer de los superiores, (…) y delega en este indeseable párroco la responsabilidad de su formación».

Sobre el escándalo causado por el mal asesoramiento proporcionado por el mismo Padre Arana al Papa Francisco en relación con el nombramiento del arzobispo de Osorno en Chile, el mismo Papa Francisco entregó un documento de diez páginas a los obispos chilenos como pistas para el "discernimiento", que pueden leerse al final de este libro en la sección Documentación. Francisco reprendió a esos obispos y superiores religiosos que confían los seminarios y los noviciados, con el respectivo reclutamiento, «a sacerdotes sospechados de homosexualidad activa». Un reproche parecido les dirigió pocos días después – a puertas cerradas – también a los obispos italianos reunidos en Rímini en asamblea plenaria. «Estamos llenos de homosexuales», se lamentó.


Germán Arana prosigue en su carta al Papa Francisco:

« (…) Me limitaré a cuestiones generales que se desprenden de las horas de confidencias que he recibido de sacerdotes bien intencionados y rectos de las diócesis de Alcalá y Zaragoza. Me han llegado voces también de Cartagena-Murcia pero mi ministerio me ha impedido viajar hasta allí con ese propósito. De tales confidencias he alcanzado las siguientes convicciones morales: Todas las personas de su entorno amical de D. Manuel [Ureña] son ambiguas, seminaristas o jóvenes sacerdotes homosexuales o heterosexuales activos, personas desequilibradas que viven con una máscara de religiosidad vacía, aficionados a la buena vida y (…); Es bien conocida su costumbre de hacerse amigos a base de invitaciones, banquetes y sobres abultados (…), espléndidas propinas. Así se ha granjeado una tupida red de amigos que quizá traten de protegerlo cuando las cosas se tuerzan para él; (…) Se ha rodeado de mequetrefes que le secundan en sus arbitrariedades; (…) algunos de sus allegados, con pesadas historias de escándalos, pasan la noche en su residencia. Van y vienen de noche con llave de su habitación. Puedo testimoniar que un sacerdote de Alcalá me contó que escuchó directamente de labios de una enfermera que esta había asistido a una operación quirúrgica para reparar un desgarro anal de D. Manuel, fruto presumiblemente de una penetración. También escuché de una religiosa que recibió una confidencia semejante de un operador sanitario. Tanto la religiosa y el sacerdote no son personas difamadoras sino dignas de todo crédito. Las recibí como confidencias altamente reservadas».

Quiero resaltar aquí algunas frases de este último párrafo que adolecen de un tono de suposición cuando la realidad es que se están vertiendo en el texto acusaciones gravísimas:

«Me han llegado voces también de Cartagena-Murcia pero mi ministerio me ha impedido viajar hasta allí con ese propósito; (…) De tales confidencias he alcanzado las siguientes convicciones morales; (…) Puedo testimoniar que un sacerdote de Alcalá me contó que escuchó directamente de labios de una enfermera que esta había asistido a una operación quirúrgica; (…) También escuché de una religiosa que recibió una confidencia semejante de un (…); Tanto la religiosa y el sacerdote no son personas difamadoras sino dignas de todo crédito (…)».

PAG 45 Y 46:

Arana y Omella, un mismo objetivo, un mismo lenguaje


Un poco más arriba había señalado que las frases utilizadas por Arana sobre Monseñor Ureña al dirigirse al Papa Francisco dejaban entrever el calado moral de quien las escribió. No debe ahora pasar desapercibido cómo las palabras leídas por el Cardenal Omella a Miguel Ángel Barco del pliego de las acusaciones que se utilizaron para su secularización muestran un estilo muy parecido a las empleadas por Germán Arana en esa carta al Papa Francisco en la que acusaba a Monseñor Ureña de pecados atroces y crímenes abominables.

Es muy difícil creerse que este estilo común en una carta supuestamente firmada por un alto cargo vaticano [el cardenal Beniamino Stella] y las palabras del Padre Arana, sea el estilo de "la casa", es decir de la Santa Sede. Es más fácil de tragar y más plausible que hayan sido forjadas por la misma mente. ¿Podrían haber sido concebidas estas palabras por Germán Arana, y ser pretendidamente enviadas desde el Vaticano? ¿Pudieran haber sido enviadas del Vaticano en un viaje de ida y vuelta con inicio en la pluma del Padre Arana? ¿Por y para qué? Este es el centro de la querella de Miguel Ángel Barco contra el cardenal Omella, íntimo amigo de Germán Arana.

Así, echemos un vistazo sucinto a las formas más notoriamente similares entre los estilos de ambos eclesiásticos, de Arana y Omella. De entre las acusaciones leídas el 24 de febrero de 2017 a Miguel Ángel Barco por el cardenal Omella:

«1.- El 18 de diciembre de 2015, un eclesiástico del que consta su credibilidad, declara que el sacerdote acusado le dijo (…)”.

»2.- Con fecha 30 de octubre de 2016, otro clérigo del que se ha comprobado su credibilidad declaró (…).

»3.- Con fecha 5 de noviembre de 2016 otro clérigo de cuya credibilidad no se duda declara (…).

En las palabras de Germán Arana dirigidas por escrito al Papa Francisco en la carta a la que nos acabamos de referir más arriba se percibía un espíritu tan particular de “dimes y diretes”, de “conversaciones de pasillo” en lo que a todas luces parece una colección de calumnias que rozan lo inverosímil y que por la misma forma y fondo del redactado no admiten comprobación. Como muestra, un botón, recordemos:

«Me han llegado voces también de Cartagena-Murcia pero mi ministerio me ha impedido viajar hasta allí con ese propósito; (…) De tales confidencias he alcanzado las siguientes convicciones morales; (…) Puedo testimoniar que un sacerdote de Alcalá me contó que escuchó directamente de labios de una enfermera que esta había asistido a una operación quirúrgica; (…) También escuché de una religiosa que recibió una confidencia semejante de un (…); Tanto la religiosa y el sacerdote no son personas difamadoras sino dignas de todo crédito (…)».

PAG 71-76:

A finales de mayo de 2016 Germán Arana escribe a Don Vicente Jiménez en lo que podría entenderse como una coacción a este recién tomada posesión de su sede como arzobispo de Zaragoza. La carta versaba sobre el despido de la notaria María Carmen Amador, entre otras muchas cosas. Aunque probablemente no sabía Arana en ese momento que hacía poco más de una semana (el 23 de mayo de 2016) se había llegado a una conciliación entre el arzobispo D Vicente Jiménez y la exnotaria Amador:

«A S.E.R. Mons. Vicente Jiménez Zamora, arzobispo de Zaragoza. Querido Don Vicente, me ha llamado Don Roberto Ferrer comentándome con mucho dolor el despido acelerado de Doña María del Carmen Amador. (…) en conciencia me veo obligado a exponerle algunos hechos de los que he sido testigo directo, sin otro propósito que ayudarle en la pesada responsabilidad que la Iglesia ha puesto sobre sus hombros de buen pastor».

Arana deja así expuesto imprudentemente al Papa Francisco al hacer público que las razones de este para fulminar violentamente a Monseñor Ureña, anterior arzobispo de Zaragoza, no fueron de salud, como anunció el Papa Francisco públicamente.

«La altura de miras, inteligencia, sentido de la justicia y amor a la Iglesia con la que Dña. María del Carmen Amador supo moverse, con el apoyo de su superior inmediato el Jueza eclesiástico D. Roberto Ferrer, (…) fueron claves para concluir con el proceso de información sobre la actividad del Arzobispo Ureña. Proceso que concluyó, como Ud. sabe con la gravísima provisión del Santo Padre de pedirle su inmediata dimisión.»

A pesar de calificar en esta carta Germán Arana al exdiácono Daniel Peruga de depravado, se basó en el testimonio de 9 folios de este exdiácono (ya dijimos que probablemente escrito por Amador) para pisotear durante 3 años el honor del sacerdote ahora secularizado Miguel Ángel Barco. Amador había manifestado ante testigos que ella misma junto a Roberto Ferrer habían denunciado al reverendo Miguel Ángel Barco ante la Fiscalía, denuncia que se tuvo por vacía de contenido porque nunca progresó.


Así, proseguía Germán Arana:

«La decisión del Santo Padre no se basó exclusivamente en ese episodio, por grave que este fue. Se trató en efecto de un chantaje respectivo del diácono [Daniel Peruga] al obispo [D. Manuel Ureña], y del obispo al diácono. El primero por la codicia y la venganza de un joven desquiciado, sin principios morales y religiosos, promovido de una manera absolutamente irresponsable al ministerio ordenado por el arzobispo y sus adláteres. El segundo chantaje, del arzobispo al diácono para comprar el silencio de un testigo indeseable sabedor de la corrupción de su superior».

Y sigue aún la carta de Germán Arana, sobre la exnotaria despedida por Don Vicente Jiménez (…)

«Me pregunto si es congrua y justa una decisión (…). Pude propiciar en su momento una investigación de la Congregación para la Educación Católica [en la carta anterior al Papa Francisco, se cuida de reconocer que fue Elías Yanes a quien convenció de hacerlo] (…). El cáncer del seminario se ha extendido a un presbiterio joven, poco motivado e inconsistente, con unos cuantos homosexuales activos, que han sido sistemáticamente protegidos. (…) Yo mismo he llegado a la conclusión de que la petición que me hizo el Santo Padre [Benedicto XVI en 2008] de ayudar espiritualmente a D. Manuel Ureña no va a dar ningún resultado. No hay visos en él de verdadero arrepentimiento. Es una personalidad esquizofrénica, religiosamente vacía y sin principios morales. Sigue cometiendo imprudencias y dando pábulo a aquellos a los que aún puede controlar. Es lamentablemente muy posible que toda la corrupción finalmente se haga pública (…) ».

Y pública se ha hecho la corrupción, el complot de poder orquestado por Germán Arana más bien, de la mano del peón Juan José Omella ahora cardenal y utilizando a Monseñor Elías Yanes en su senilidad.

Podría entenderse lo que sigue a continuación como un intento de establecer un dominio sobre el nuevo obispo de Zaragoza por parte de Germán Arana:

«Su nombramiento como Arzobispo, querido D. Vicente, nada tiene que ver con el plácido coronamiento de una meritoria carrera. Fue decisión directa y personal del Santo Padre, fuera enteramente de los cauces ordinarios, para restaurar una Iglesia profundamente herida (…). De una manera discreta he tratado de fomentar esta comunión y la adhesión a su persona con todos los que he podido hablar. Incluso hace apenas tres días con el Sr. Nuncio a quien le ponderé su manejo de una situación sumamente difícil que requiere tiempo y buen hacer para irse encarrilando. Y también lo he hecho, no le quepa duda, con Roberto y Antonio [Más] (…) ».

Prosigue la carta con una calumnia por parte del Padre Arana contra el vicerrector del seminario, asociado al Opus Dei en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz de esa Prelatura, el reverendo José Antonio Calvo. Basándose en unos famosos anónimos instigados por la misma “trama”, critica ahora Germán Arana la elección del vicerrector del Seminario José Antonio Calvo. No hay que olvidar que el rector actual, Fernando Arregui Moreno, es íntimo amigo del cardenal Omella, y parte de la cúpula de poder de la curia. Omella se aloja con él cuando se desplaza a Zaragoza. Sabido es además en Zaragoza la inquina del ya fallecido Arzobispo emérito Elías Yanes con respecto al Opus Dei, por lo que podría concluirse que los derroteros del seminario de Zaragoza está en las mismas manos que orquestaron la trama:

«Por imperativo de honestidad, ya que me muevo en un círculo amplio de formadores en este país le digo que el Vicerrector del Seminario que Ud. ha nombrado, no tiene buena fama».

Prosigue Arana con su estilo de suposición que ya nos es conocido y afirmando su desconocimiento de la certeza de calumnias terribles que lanza a los cuatro costados:

«Varios testimonios fiables lo vinculan al lobby homosexual. Desconozco si eso es cierto. Si lo fuera, significaría un gran daño para un seminario con tan triste historia reciente. Querido Don Vicente, Ud. sabe que le tengo en una profunda estima (…) En virtud de ese amor que le tengo (…) ».

Y ahora lo que pudiera ser una coacción sutil:

«Es posible que en ámbitos canónicos de prestigio me pidan información sobre la Sra. Amador. Si tiene Ud. información que pueda suponer una imprudencia recomendarla, ya me lo hará saber para no meter la pata. El viernes pasado, mientras Ud. hablaba con Roberto Ferrer, yo estaba rezando por ambos en su querida ermita de San Saturio, donde el Duero traza su curva de ballesta. Paré allí camino de una ordenación de un seminarista mío en Logroño (…). Cuanto más viejo soy, más me cuesta gobernar. ¡Qué la Virgen del Pilar nos valga! (…)».

págs. 76-79:

Perfil de Arana como candidato a Nuncio en España


Germán Arana podría haberse convertido en el nuevo Nuncio del Papa en España. Si no fuera que el nuncio ya fue nombrado a mediados de septiembre de 2019 en la persona del arzobispo Bernardito Auza. Habiéndose contemplado anteriormente por parte de la prensa sensacionalista en España la posibilidad del nombramiento de un laico o laica como embajador del Papa Francisco (nuncio), la sorpresa que causó la mera posibilidad de esta ciertamente novedosa medida hubiera hecho que el nombramiento de Germán Arana cayera, dentro de la lógica de lo razonable, como una buena solución para algunos. Arana de Nuncio Apostólico de Su Santidad en España sería consultado para todas las decisiones. Pasaríamos a hablar en lugar de “todos los hombres del Papa en España” a hablar del “hombre del Papa en España”.

«Arana no va a ser nuncio en España, le hace más servicio al Papa desde fuera, organizando entre bambalinas (…). En el momento que le haces Nuncio le atas las manos», -me comentaba una fuente confidencial desde Roma-. No guarda el sigilo, coge el informe confidencial sobre las personas, y se lo da a sus superiores».

Escribí en Periodista Digital que me había puesto en contacto telefónico con el Padre Arana en julio de 2019 y le había hecho la pregunta de si iba a ser nombrado Nuncio, a lo que respondió desde el aeropuerto de Ciudad de México cuando se disponía a tomar el avión para regresar a España de un viaje académico, que

«no estoy para entrevistas en este momento, y menos sobre ese asunto»,

El Nuncio papal saliente, Monseñor Renzo Fratini, supuestamente nunca supo nada de la “trama maña”. Se llevó extraoficialmente y eso sí, involucrando al Papa Francisco que dio luz verde a todos los niveles verticalmente, sin contar con nadie: contarían con él y solamente le pondrían al día. Ahora tenemos que dos de los agentes de la “Trama Maña” habrían estado en las “quinielas” para ser Nuncio, Germán Arana y Fernando Chica de la sección española de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, y colaborador eventual en la “trama maña” como veremos más adelante.

Y proseguía en conversación conmigo mi fuente romana de lo que informé en Periodista Digital:

«Arana es duro en sus entrevistas con los futuros sacerdotes, y puede utilizar palabras groseras dirigidas a un interesado en formarse para el sacerdocio, y descartarle».

Sin embargo y en contraste con este proceder de descarte del Padre Arana, en Zaragoza Arana utilizó a un joven resentido por no ser admitido en el sacerdocio, y a hasta 20 personas que fabricarían informaciones falsas a base de anónimos, wasaps, grabaciones etc. mandados a los periódicos y presuntamente recompensadas por Arana con pagos para cursos y viajes, o recolocaciones, según testigos directos. Sin embargo estas personas no forman parte del documento informativo que heredó Don Vicente Jiménez al llegar a Zaragoza para estar al día de lo ocurrido. Don Vicente Jiménez, cuentan, dice que no lo leyó. Pero otros afirman que sí que lo leyó, y en palabras del mismo D. Vicente Jiménez, se dice que comentó,

“en Zaragoza he perdido la virginidad”.

Continuaba explicándome mi fuente romana:

«Arana monta cursos de estudios en Salamanca sobre psiquiatría pastoral. Es jesuita, básicamente. De cara afuera, ok. [Sin embargo] erra gravemente, lo que ha hecho con Francisco en Chile, él solo, un soberbio, ecco. Cualquier caso de un sacerdote que crea problemas a un obispo acaba en Arana. Da ejercicios espirituales a los obispos allá en España. Arana es un hombre que conoce al cardenal Omella por el cardenal Stella. Arana es traído a la Academia Eclesiástica invitado por el cardenal Stella, es un hábil manipulador. En la Academia Eclesiástica ciertamente tienes que hablar con Arana, ecco. Se salta y viola el fuero interno de las personas. El fuero sacramental es el de la confesión, sin embargo, violar el fuero interno de conciencia no se hace nunca tampoco. Arana es un sinvergüenza de mucha categoría. Un cura de España tiene un problema, va a la nunciatura de España y el nuncio dice: “¡al padre Arana!” ».

Así, España ha sido testigo de cómo el ahora cardenal Juan José Omella recababa información a golpe de wasap por las carreteras y vías férreas de la península ibérica con sus colaboradores en el interior de la Diócesis de Zaragoza. Y todo ello por encargo del ahora cardenal Stella; y Arana forjaba esa información acusando a Ureña de pagar a un diácono para que no se ordenara sacerdote por ser homosexual activo.


PAG 109-111:

Germán Arana, de maestro de sacerdotes a terror de los obispos


El Padre Germán Arana es rector del seminario internacional de los jesuitas de Comillas en Madrid. Y a su vez es referente para sacerdotes y obispos de España y también internacionales que acuden a Madrid a formarse o a discernir su vocación -o su crisis de vocación- de su mano, de su palabra.

Un gran número de obispos españoles han hecho ejercicios espirituales con el Padre Arana antes de ser consagrados obispos en España. En más de un caso se da la circunstancia que esa tanda de ejercicios no se recomendaba después de haberse decidido que serían obispos, sino previamente a la decisión de nombrar a un candidato y en espera del visto bueno del Padre Arana a los superiores de ese candidato, el mismo Papa Francisco en muchos de los casos. Y esta relevancia de Arana se ha manifestado con mayor hervor desde la elección de Francisco como Papa, ya su amistad procede de tiempos antiguos habiendo el Papa Francisco predicado una vez en España unos ejercicios a los obispos invitado por Arana cuando todavía era cardenal arzobispo de Buenos Aires.

Desde su despacho con vistas a la Vía que lleva a la capital romana una fuente bien informada me explicaba, y lo escribí en Periodista Digital,

«Arana, a los tres minutos de hablar con Arana, “eres un sinvergüenza, además tienes pinta de maricón ¡cómo te ordenes!”», En un lenguaje que suena más fuerte en español que en italiano. Luego sale Arana como si nada. Monseñor Jiménez pasó de él y de Omella, y le quisieron hacer lo mismo que a Ureña porque no estaba de acuerdo con la línea que habían seguido con Don Manuel, acusando también de homosexual a Don Vicente».

Y seguía explicándome un confidente esta vez desde Zaragoza:

«Arana no tuvo reparo alguno en rehabilitar a algún sacerdote que había abandonado su vida religiosa y sus votos de celibato durante años, si éste le ofrecía testimonios en contra de Ureña. O incluso pagar cursos de cocina a un joven resentido por no ser admitido en el seminario y que llegó a declarar negativamente contra el arzobispo Ureña en Zaragoza»,

págs. 113-115:

Ya mencionamos también más arriba el documento de 10 páginas ofrecido por el Papa Francisco (en la sección Documentación al final de este libro) tras la decepción que se llevó por el mal asesoramiento que recibió Francisco del Padre Arana sobre el obispo Barros, nombrado finalmente obispo de Osorno en Chile tras una evaluación personal minuciosa y la posterior evacuación de sus conclusiones a Francisco. Gran contradicción que Arana haya seguido aconsejando al Papa todos estos años sobre lo que hay que hacer en Zaragoza. Ciertamente que el escándalo del obispo Barros estalló definitivamente en 2018, pero la ira de la gente llana duraba ya años. Y en España es sabido que Arana sigue decidiendo hoy por la mayoría, con la credencial de informador en la sombra del Papa.



págs. 124-126:

Fernando Chica, colaborador oportuno


Monseñor Fernando Chica

Más tarde y siempre durante esta campaña en la Operación Zaragoza el cardenal Stella creó un puesto que no existía, a medida para Fernando Chica: asesor del presidente de la Academia Eclesiástica. Mi fuente romana me explicaba,

«Fernando Chica colaborará en calidad de agregado a la Trama por su amistad con Germán Arana en la operación contra Monseñor Ureña, y lo hace sin que lo sepan sus superiores. Por ello es trasladado a la FAO. En España había sido vetado por Monseñor Rouco-Varela, por lo que tenía muchos puntos para ser Nuncio en este momento. El cardenal Stella, todavía presidente de la Academia Eclesiástica, se lo lleva con él a la Academia, tiene además un cargo importante en la Secretaría de Estado, era allí jefe de la sección española y Stella crea para él el cargo de asistente al presidente. El cardenal Stella es el correo. Las cartas ofrecidas por Germán Arana, confeccionadas por éste con informaciones aportadas por los espías de Arana en el interior de los despachos del arzobispado de Zaragoza, le llegan al Papa Francisco a través de Stella. Stella tiene posteriormente una reunión con Arana. El catalizador de esta reunión es Monseñor Elías Yanes. Arana está puesto donde está por Monseñor Elías. Arana tiene un encuentro secreto con Elías Yanes y con Stella en la curia generalicia de los jesuitas en Borgo del Sancto Espíritu a unos 8 minutos caminando de la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Monseñor Fernando Chica es el puente, quiere devenir obispo, sabe que mejor es desaparecer de la vista de todos, como Stella, que quiere ser Papa. Ecco, Stella quiere ser Papa, y también Omella, ecco. Pero los señores cardenales saben que Omella es de inteligencia limitada, como se dice, tonto. Chica no aparecía nunca en la audiencia de los miércoles, de eso depende su nombramiento como obispo. Un día baja, y el Papa al finalizar se lo lleva a desayunar y él va. ¡Qué error grande, madre mía!, todos sus condiscípulos de la Academia saben que Chica ha violado el protocolo y su cabeza directa es Parolín y cuando sale a la luz todo ello, Fernando Chica pierde el favor de sus hermanos. ¡A la FAO, qué tristeza!, sin ser arzobispo ni obispo».

Más sobre el Padre Germán Arana

El cardenal Stella

La carta de Germán Arana al arzobispo de Zaragoza Don Vicente Jiménez Zamora, aparecida en los medios y a la que nos hemos referido ampliamente y que puede leerse en la sección Documentación de este libro, ya “advertía “al arzobispo D. Vicente Jiménez que su puesto era meramente coyuntural. Ahora, es como decirle “mira qué te regalamos, acaba tus días con paz y gloria, no menees más lo del juicio”.

Ya Germán Arana se había atrevido a leerle la cartilla al arzobispo Jiménez, ninguneándole y dejándolo como una mera pieza insignificante en el tablero del juego de mesa que se traen en el Vaticano. Un párrafo destacado de la carta aparecía en la prensa española, obtenida para el portal de Internet Alerta Digital, párrafo en el que Arana ofrecía su “valoración personal” del nuevo arzobispo de Zaragoza al exjuez Roberto Ferrer. En este párrafo compartía Arana con Ferrer el informe “confidencial” de Arana al Papa Francisco.

“Su nombramiento como Arzobispo, querido D. Vicente, nada tiene que ver con el plácido coronamiento de una meritoria carrera. Fue decisión directa y personal del Santo Padre, fuera enteramente de los cauces ordinarios, para restaurar una Iglesia profundamente herida (…). De una manera discreta he tratado de fomentar esta comunión y la adhesión a su persona con todos los que he podido hablar. Incluso hace apenas tres días con el Sr. Nuncio a quien le ponderé su manejo de una situación sumamente difícil que requiere tiempo y buen hacer para irse encarrilando. Y también lo he hecho, no le quepa duda, con Roberto y Antonio [Más] (…)”.

No se me ocurre otra manera en que quede más evidente la autocontemplación narcisista de un carácter más perverso que el de Germán Arana. Deja entrever Arana una personalidad sobrada de seguridad y cuyas actuaciones y libertad de movimientos podría dar a entender que tenga un cargo superior pero oculto al público, puesto que recomienda o censura a los más altos cargos de la Iglesia española ante el Papa y a otras personas de su elección.


Fernando Chica no tendría que ser arzobispo de Zaragoza, puesto que si llega a Zaragoza para ser arzobispo tras la aceptación por parte del Papa Francisco de la renuncia por jubilación del actual titular Don Vicente Jiménez Zamora, sería como una validación de la trama que destruyó a Don Manuel Ureña. De ello nos ocuparemos en una siguiente entrada.


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