SOBORNO (y II). EL CARDENAL OMELLA QUISO SOBORNAR AL RVDO. BARCO

En esta Entrada, continuación de la anterior (que puedes leer hacienco clic

aquí

), ofrezco el contenido del Audio obtenido de una fuente próxima a la parte querellante en la que se ve lo que se está explicando sobre las actitudes, predisposiciones, expresiones y apremios, sin dejarnos las amenazas del cardenal Omella sobre la persona de un inocente acusado por el mismo cardenal poruna falta de la que se ha demostrado que es inocente. El mismo cardenal Omella para defenderse a sí mismo tuvo que demostrar la inocencia del Reverendo Barco (puede revisitarse

aquí la Entrada

de Blog que habla sobre este particular). Y esta defensa de sí mismo la ofreció Omella presentando un Recibí del cardenal Stella en el Vaticano tras recibir la documentación pericial de ADN que exculpaba a Barco de la única acusación contra él. Con el cardenal Omella, admiten muchos en Roma y en España, ha entrado el terrorismo religiosos en la Iglesia española.

En esta transcripción del Audio de la conversación del abogado con el cardenal se constatan las palabras inconexas a veces del cardenal y emitidas automáticamente sin atender a razones, razones que intenta darle el abogado de Miguel Ángel Barco, el Dr. Vladimir Lamsdoff. Al ser larga la conversación, la transcripción parcial ayudará a centrar al lector en los aspectos más destacados, y no le robará tanto tiempo. Todas las palabras transcritas son del cardenal Omella:

- Él tiene su historia y todo su proceso en Alcalá de Henares. Alcalá de Henares es el que ha mandado todos los papeles a Roma, que le habrán pedido, que yo eso desconozco. ¿Me explico? Porque él pertenece jurídicamente a la Diócesis de Alcalá de Henares. En la Diócesis de Alcalá en un momento dado, le mandan de Roma que abra un proceso, y examinen y manden toda la documentación ad hoc. Tardan un año, y un buen día me encuentro con el obispo [de Alalá de Henares] y le digo: oye, ¿y esto porqué tardáis tanto? Y me dice: no, es que no lo queremos hacer aquí, que tendrá que ser uno de Madrid. Y deben llamar a uno de Madrid para que hagan todo el proceso. Pero en aquel momento ya llega una carta diciéndole que le iban… que haga directamente él las alegaciones que quiera, -eso quiero recordar, habría que contrastarlo, pero lo poco que recuerdo- que haga las alegaciones que quiera a Roma, porque si no van a mandarle la secularización directamente desde Roma.

- Y yo le digo a él, a Miguel Ángel, mira Miguel Angel, ya tienes todo hecho, -por él o por Fernando [Valero, el primer abogado de Barco] -, llévalo tú en mano, y yo le voy a decir a la Congregación [Congregación para el Clero, en el Vaticano] que te reciban. Y me dice: "me va a recibir un secretario de aquellos que tienen". Y le digo: Ya lo voy a hablar yo con el cardenal Stella. Y me dijo el cardenal Stella a mí: "Normalmente yo no recibo estos temas, pero siendo que me lo pides tú, el arzobispo de Barcelona, yo le escucharé". Y no quiso ir. Y me viene don Fernando [Valero] … me trae todos los papeles y me dice: "llévelo usted". Y le digo, a mí me hacéis de correo del Zar. Lo voy a llevar pero eso es cosa vuestra. El problema no es mío ni de esta diócesis.

- Total que, les mandé los papeles. Los llevé en mano. Los entregué. Y pasan los meses y los meses… yo no sé cuándo sería, pues por ejemplo sería abril o mayo de este año, llega el otro día, en agosto me llegó, 24 de julio, me llegó cuando estaba yo de vacaciones en agosto este decreto, que lo han mandado a Zaragoza, y que lo han mandado también a Alcalá de Henares. Y le digo: tengo esto, fírmalo. Y buscas una solución para… y dice: "es que quiero celebrar misa". Y le digo: qué quieres que te diga. Es un tema ya…

- Por tener un hijo, no lo secularizan a uno… Yo creo que no… Normalmente no. Tiene que haber otras cosas. Esas otras cosas me imagino que deben estar, porque si no, no hacen esto por un hijo. Cuantos… perdón, algunos sacerdotes, pues han tenido esa debilidad, tienen un hijo, hemos conocido, yo conozco alguno. Y siguen ejerciendo el ministerio. Y ellos han resuelto el tema ese. Yo creo que por eso no tiene que ser. Pero él tampoco ha hecho por indagar, por ir a ver. Y se escuda en que le hacen una acusación infundada.

- Él, de alguna manera busca agarrarse donde sea. Pero él no hace nada por aclarar el tema.

- La Congregación [Congregación para el Clero, en el Vaticano] tienen que tener otros datos, -se lo digo yo, como se lo he dicho a él- que tú no reconoces o no conoces, no lo sé, y que yo no conozco.

- Yo este expediente no lo conozco. Y a mí siempre me ha extrañado que él no se haya movido.

- Pero cuando me trae Fernando [Valero, primer abogado que tuvo Barco] la documentación, y no quiere ir, porque le dije: pues id los dos.

- Yo la llevé en mano [las alegaciones], y la entregué en la Congregación. Y les dije: Toma, esto me ha dado el abogado. Muy bien, muchas gracias, encantado. Yo hago de correo del Zar… Él no quiso ir.

- Yo le dije: te recibirá el cardenal. Que se lo había pedido yo.

- Luego me entero de que va a las monjas a celebrar misa a esa residencia de ancianos, y llamo al cura [mossèn Prieto] que se lo dice y me dice: "¡ah! Es que él me dijo que tenía permiso de usted. Que usted lo había acogido y que tenía permiso", y me extrañó, si tú eres de Alcalá, cómo te vienes a… pero, ¿ya lo sabe el obispo? Y le digo, yo no se nada de que va a ir a las monjas.

- No ha sido trasparente… Sabiendo que tenía la espada de Damocles, ya de alguna manera que estaba amenazado.

- Pero él no ha hecho nada por aclarar.

- Usted haga lo que cree que tiene que hacer, por que yo tendré que hacer lo que tenga que hacer. Yo mando la carta diciendo que no se ha presentado y que no la firma. Y que Roma… Ahora bien, yo lo que tendré que hacer, será, el decreto lo tendré que publicar de que está suspendido a divinis, porque no puede celebrar la misa aquí.

- Yo le dije: Hasta el día 15 de Octubre, pues reflexiona, piénsalo… Y como pasó el día 15, dije pues un poco más tampoco pasa nada. Pero como aquí nadie dice nada, pues yo llamé a Fernando y le dije: pero este chico… Y me dice: "no sé, lleva intención… pero no lo quiere cumplir…" yo le digo que lo asuma. Y me dice: "que va a buscar otro abogado". Y le digo: pues me parece que lo va a liar, pero bueno, ya se apañará.

- Esto es lo que habría que decirle a Roma: "oiga, yo no he hecho nada". Pues que lo expliquen los de Alcalá. Que digan. "Oiga, a este chico le ha venido un problema, un tema, cuando nosotros no hemos dicho nada". Pero que lo digan los de Alcalá.

- Si el se compromete a no celebrar la misa, él no puede celebrar, pero si el no se compromete, si él lo hace, yo tengo que comunicar en el Boletín Oficial ( de la Archidiócesis de Barcelona) esa comunicación, porque normalmente esto… Yo creo que merece todo respeto su conciencia y su persona. Entonces… yo no lo voy a hacer público. Porque ahora mucha gente dirá, ¿y quién es este? aquí en Barcelona. Pero claro, si el me reta…

- Y es más. Si el va también a Tarragona, o a Segur de Calafell, entonces tengo que hacer el comunicado al obispo de la diócesis.

- Y ahora lo que tengo que hacer es comunicarle, decirle ( a la Santa Sede), no ha venido a firmar… mandó un abogado para ver si esto ta ta ta… Pero además diciendo que él de alguna manera quiere continuar porque es in aeternum sacerdote, y yo tendré que hacerlo… la comunicación.

- Yo creo que si dentro de esta línea de lo que estamos hablando, él acata, y dentro de unos meses largos… él hace un viaje a Roma, y va la Congragación y dice: mire, yo llevo tiempo, y a mí me gustaría, si es posible, que me cuenten un poco, podemos avanzar, no podemos avanzar. Y ellos le pueden decir algo.

- Es posible que a usted le digan: no es este tema, es este otro. No se meta, métase.

- Él se ha obcecado con el tema de la niña. No cuenta, y eso es público… y él también lo cuenta pero quizás ahora no ha salido, el tema del diácono…

- Y luego en aquel momento, toda la pelea que tiene con el arzobispo de Zaragoza, el actual, que le quiere quitar del pueblo y él se revela. Y ante esa rebeldía y esta salida en los periódicos, el obispo dice: hasta aquí hemos llegado. Tú no eres de esta diócesis. Tú te vas, y te quito las licencias. Aquí no vas a seguir trabajando. Estas actitudes van sumando. Yo solo conozco estas tres. Que además son públicas, y el obispo de Zaragoza me lo dijo. Todo esto llega a Roma… y lo que conozco yo de Alcalá… y hacen un sumario y dicen: con este tío no podemos contar, perdón, con este sacerdote, con esta persona no podemos continuar.

- Si usted va allí, y le dan unas pinceladas… que no le contarán todo, porque usted a lo mejor… dirá usted: ¡hombre, esto es otra cosa!

- Por eso digo, que como decía muy bien don Santiago, esa especie de rebeldía no le ayudará para nada, mientras que una actitud de acatamiento… pues chico… tampoco pasa nada porque no digas misa… no decimos nada, nadie sabrá que está secularizado.

- Ese tema es un aviso (la acusación de paternidad), para que él reaccionase, si quería reaccionar, para que se defendiese… al final lo iban a poner todo pero no lo han puesto. A veces lo hacen un poco por discreción y por prudencia…

- Vamos a ver. Si él en su casa celebra misa, mal hecho. Allá él. Es como el cura que dice yo de noche en la parroquia me voy por ahí, nadie se entera… y dices, hombre, mal hecho. No nos hemos enterado. Se ha ido a otra ciudad fuera de Barcelona… pero le tengo que llamar inmediatamente.

- Como sepa que ha celebrado en algún lado, inmediatamente lo publico.

- Lo que le han dicho a él es esto (muestra pliego de acusaciones), pero puede haber otras cosas. Y él ciertamente tiene que… posiblemente… porque tonto no es, ¿eh? es inteligente… y tiene que intuir. Pero claro, él sabrá. Yo de su comportamiento y de su vida. De su vida algo conozco. Él entró aquí en el seminario… De aquí fue a Murcia. En Murcia no sé si le ordenan o no le ordenan… y aterriza en Alcalá. Y en Alcalá me parece que le ordena el entonces don Manuel Ureña. Ahí es donde pasan todos estos episodios, y se va con él a Zaragoza. En Zaragoza lo manda a Épila. Está un tiempo de secretario suyo. Yo, de ese final conozco un poquito más…