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OMELLA UTILIZA LA IGLESIA PARA SU INTERÉS. CARTA DEL RVDO. BARCO AL OBISPO MIRAGOLI

Actualizado: 18 sept 2023



ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ EL 29 DE JUNIO DE 2021. HA SIDO ACTUALIZADO EL 29 DE AGOSTO DE 2023


El 3 de junio de 2019 el papa Francisco envió un "Visitador" a la Congregación para el Clero, cuyo prefecto hasta ese momento era el Cardenal Beniamino Stella. Sabido es que al cardenal Stella -que cumplió 80 años en agosto de 2021- no estuvo muy contento con que con premura se hubiera ya nombrado un nuevo prefecto mientras que él todavía estaba ejerciendo el cargo interinamente. En la siguiente Entrada mostraremos cómo el nuevo prefecto, surcoreano, acaba de venderse al cardenal Omella cuando éste recientemente le ha solicitado un documento (que publicaremos) para ayudar a Germán Arana ante el juicio al que está siendo sometido por la justicia civil española desde el mes de julio de 2023.

El prefecto tenía que desmentir que Arana influyó con sus informes al Papa en la secularización de Miguel Ángel Barco, pero aprovechó para cargar a Barco con un número indefinido de delitos sin mencionar ninguno, cuando en la causa civil de Barco contra Omella el Juez español obtuvo declaraciones de las diócesis donde había trabajado Barco de que "nunca se había recibido ninguna denuncia de ninguna clase contra Barco" en esas diócesis. De nuevo, Omella utiliza la Iglesia Católica para sus intereses, siendo un "maldito", término que se aplica a los tales.

El Rvdo. Miguel Ángel Barco envió una carta al visitador para poner sobre su mesa su caso, de flagrante vulneración de, no solamente el Derecho Canónico, sino el Civil y los Derechos Humanos en su causa de secularización. Ofrecemos seguidamente esa carta. Buena lectura. Jacques Pintor

Copyright @2023 JACQUES PINTOR Cualquier cita de este artículo debe hacer referencia directa a esta entrada, a este Blog y al autor Jacques Pintor. Para aportar información escribir a jacquespintor@gmail.com, Twitter @jacquesplease 

EN ESTA ENTRADA:
- Carta del Rvdo. Barco al obispo Miragoli

Carta del Rvdo. Barco al Visitador del Dicasterio para el Clero, Monseñor Egidio Miragoli

En medio de los laberínticos pasillos del Vaticano, un caso en particular ha generado en los últimos 6 años y sumando, consternación y controversia. El protagonista de esta saga es el Rvdo. Miguel Ángel Barco López, un sacerdote que fue dimitido del estado clerical por razones políticas. En su carta-queja, Barco López describía en 2021 al visitador del Dicasterio para el Clero y con gran detalle cómo su caso ha sido manejado de manera que, según él, viola el Derecho Canónico en varios aspectos críticos:

  1. Se le negó el derecho a la defensa, al no informarle adecuadamente sobre los cargos en su contra.

  2. No se respetó el principio de presunción de inocencia.

  3. Se violó su derecho al silencio, al no avisarle de las consecuencias de sus declaraciones.

  4. Fue privado del derecho a un juicio justo.

  5. Se violó el principio de "doble instancia" (*).

(*) El principio de "doble instancia" se refiere a la oportunidad de que una decisión judicial o administrativa sea revisada por un tribunal o una autoridad superior. En el contexto del Derecho Canónico y la Iglesia Católica, este principio permitiría que una decisión tomada por una autoridad eclesiástica inferior, como podría ser una Congregación o incluso un Obispo, sea apelada y revisada por una autoridad superior, como podría ser el Papa o un tribunal eclesiástico de más alto rango.
    Este mecanismo sirve para corregir errores, garantizar un juicio más justo y proporcionar a las partes involucradas una mayor confianza en la integridad del sistema legal o administrativo. En el caso del Rvdo. Miguel Ángel Barco López, la queja sugiere que se le ha negado el derecho a esta "doble instancia", lo que él considera una violación de su derecho a un juicio justo y a un proceso debido.

Estas preocupaciones llevaron a Barco López a escribir esta carta pidiendo que se revisara su caso en el Dicasterio para el Clero y que se informara a Su Santidad para su posible reinstauración en el sacerdocio.

El caso de Barco López ha caído bajo el escrutinio de uno de los cardenales más poderosos del Vaticano, el Cardenal Stella, recientemente elevado al estatus de "cardenal-obispo", y el Obispo Miragoli, un visitador papal. Sorprendentemente, la comunicación con el Obispo Miragoli fue breve y evasiva, pese a su papel de revisor del Dicasterio para el Clero. Al sacerdote se le dirigió una no-respuesta simplemente como "Estimado señor", sugiriendo que su estado clerical ya había sido decidido sin un proceso justo o transparente, ni ahora el derecho a su revisión.

Este caso pone de relieve cuestiones complejas de transparencia, justicia y gobernanza dentro de la Iglesia Católica. En particular, se plantean preguntas sobre cómo las dinámicas de poder y las alianzas internas pueden influir en el tratamiento de casos individuales, incluso cuando esos casos involucran derechos fundamentales y la integridad del sistema canónico.

Además, el caso de Barco López podría ser la punta del iceberg, representando problemas más grandes y sistémicos dentro de la Iglesia Católica. Lo que parece ser una lucha de "David contra Goliat" puede tener implicaciones más amplias para la Iglesia, especialmente en un momento en que está bajo un escrutinio considerable por parte del público y los medios de comunicación.

Monseñor Egidio Miragoli, Doctor en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, fue el obispo nombrado por el Papa Francisco para liderar la Diócesis de Mondoví en septiembre de 2017.


Esta es la carta dirigida por el Rvdo. Miguel Ángel Barco a Miragoli explicándole su causa con motivo del encargo recibido por Miragoli del Papa Francisco para realizar una Visita de auditoría al Dicasterio para el Clero: de esa Congregación y al mando del cardenal Stella se urdió la