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OBISPO TALTAVULL FIRMÓ CONTRA JUAN PABLO II. OMELLA DIRIGIÓ CAMPAÑA CONTRA SU PROPIO OBISPO

Actualizado: 18 sept 2023


El actual obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, anteriormente auxiliar con Omella, y antes con Martínez-Sistach

Mostrábamos en una Entrada reciente cómo el ahora cardenal Omella quiso, para apoyar a un cura filomarxista llevar contra las cuerdas a su arzobispo de Zaragoza Pedro Cantero Cuadrado cuando era un sacerdote joven de Aragón, y mintió diciendo que el arzobispo le había amenazado con la excomunión.

El ahora obispo de Mallorca y antes auxiliar con Martínez Sistach y con Juan José Omella, Monseñor Sebastià Taltavull, también escribió una carta contra el Papa Juan Pablo II, y apoyó públicamente el “Manifiesto de Colonia” en 1989 contra la política vaticana de nombramiento de obispos y su opacidad bajo san Juan Pablo II. El cardenal ahora emérito de Barcelona, Martínez-Sistach lideró una campaña contra la candidatura de D. Manuel Ureña como arzobispo de Barcelona, y acabó poniéndose él.

Buena lectura.

Jacques Pintor

Copyright @2022 JACQUESPINTOR Cualquier cita de este artículo debe hacer referencia directa a esta entrada, a este Blog y al autor Jacques Pintor - Para aportar información, puedes escribir a jacquespintor@gmail.com Twitter, @JacquesPlease

En esta Entrada:
 - El obispo Sebastià Taltavull firmó contra el Papa Juan Pablo II y no le pasó nada
 - Texto Completo de la Declaración de Colonia (1989)
 - Los firmantes alemanes, con kung y Müller 
 - Lista de firmantes españoles 

Así, el diario Pueblo recogía en 1974 cómo un joven Juan José Omella había firmado contra su propio obispo por disentir Omella de la gestión de su superior, Monseñor Pedro Cantero, obispo que había sido su mentor y le había recomendado y apoyado en sus estudios.

Martínez Sistach capitaneó también, siendo arzobispo de Tarragona antes de ser Arzobispo de Barcelona, una campaña mediática contra la candidatura de Don Manuel Ureña para Barcelona en el año 2004, acabando el mismo Martínez Sistach por ocupar el puesto sucediendo al cardenal Ricard Maria Carles.

Martínez Sistach repitió la práctica de este tráfico de influencias, pues hizo una llamada a Editorial Planeta en una ocasión para que a su vez se llamara al diario La Razón en Madrid, dirigido por el todavía hoy director, Marhuenda, para que despidieran a un periodista católico al que el cardenal Sistach tenía ojeriza desde cuando el joven periodista Pablo Ginés, recién casado y con hijos muy pequeños, trabajaba en Barcelona.

Texto completo de la Declaración de Colonia (1989)

La Declaración de Colonia de 1989 en contra de la "involución" del papado de Juan Pablo II, invita a Roma y al mundo a : "Por lo tanto, invitamos a los obispos a recordar el ejemplo de Pablo que, manteniendo la unidad con Pedro, en la cuestión de la evangelización de los gentiles afirma: "Me opongo a él abiertamente" (Gal 2:11)".

De este texto resalto en fosforito unas frases que me parecen relevantes, propagadas hoy después de 31 años por Religión Digital cuando defienden que siendo el Papa Francisco el depositario de todo el poder, tendría que usar su batuta para implementar de golpe los cambios necesarios en la Iglesia.

Otras frases subrayadas reflejan el espíritu del portal de Internet Religion Digital cuando canta a los cuatro vientos que Omella ha sido impuesto por el Vaticano y se alegran, y que Osoro y Omella son los hombres del Papa en España, cuando este documento precisamente critica esto. Los únicos que son coherentes resultará que son los alemanes, que en su iglesia cismática pretenen ser totalmente autónomos del Vaticano, aunque se contradicen obligando a sus fieles a pagar un diezmo de sus sueldos, o son expulsados de la iglesia católica alemana, en pleno siglo XXI.

FUENTE DEL TEXTO COMPLETO, AQUÍ
TRADUCCIÓN PROPIA DEL BLOG
Para una catolicidad abierta
contra una catolicidad puesta bajo tutela
Varios acontecimientos en nuestra Iglesia Católica nos llevan a hacer pública la siguiente declaración. Hay tres tipos de problemas que nos angustian:
    1. Por parte de la Curia Romana, el plan de ocupar las sedes episcopales sin tener en cuenta las propuestas de las iglesias locales y haciendo caso omiso unilateralmente de los derechos adquiridos por ellas se aplica ostensiblemente en todo el mundo.
    2. En todo el mundo se les niega repetidamente a los teólogos y teólogas el permiso eclesiástico para enseñar. Esta circunstancia constituye un ataque significativo y peligroso a la libertad de investigación y enseñanza y a la estructura dialógica del conocimiento teológico, cuya importancia ha sido destacada repetidamente por el Concilio Ecuménico Vaticano II. El otorgamiento del permiso eclesiástico para la enseñanza está siendo mal utilizado en términos de medidas disciplinarias.
    3. Estamos siendo testigos del intento extremadamente problemático de afirmar de forma inadmisible y más allá de los límites debidos la competencia magisterial, así como la competencia jurisdiccional del Papa.
    Lo que hemos podido observar en estas tres áreas nos parece que tiene un valor de signo con respecto al cambio que se está produciendo dentro de la iglesia post-conciliar en términos de:
    a. un cambio progresivo en la estructura de las relaciones de jurisdicción dentro de la jerarquía,
    b. una reducción gradual de las iglesias locales a las que se están sometiendo a un régimen de tutela,
    c. un rechazo del argumento teológico,
    d. una reducción del ámbito de competencia de los laicos dentro de la iglesia,
    e. un antagonismo desde arriba, destinado a exacerbar los conflictos existentes en la iglesia mediante el uso de medidas disciplinarias.
    Estamos convencidos de que ya no nos es lícito permanecer en silencio. Creemos que la presente declaración es ya imprescindible:
    - por nuestra responsabilidad en la fe cristiana,
    - de acuerdo con el ejercicio de nuestro servicio como maestros de teología,
    - por el respeto que debemos a nuestra conciencia,
    - y sobre la base de la solidaridad que debemos a todos los cristianos y a los cristianos que han tenido razones para escandalizarse  por los recientes procesos evolutivos que tienen lugar en nuestra Iglesia o que incluso han perdido la esperanza en ella.

Nombramientos episcopales: el cuestionable papel de los nuncios
    I. Con respecto a los nuevos nombramientos episcopales hechos por Roma en todo el mundo y, en particular, en Austria, Suiza y aquí en Colonia, declaramos lo siguiente:
    1. Hay derechos tradicionales e incluso codificados que regulan la capacidad de intervención de las iglesias locales y que han caracterizado la historia de la iglesia hasta la fecha: pertenecen a la vida de la iglesia en su multiplicidad.
    2. Cuando algunos nombramientos de obispos o intervenciones similares (que se pueden constatarse en América Latina, Sri Lanka, España, los Países Bajos, Suiza y aquí en Colonia) se deben a menudo a análisis erróneos o a sospechas, para presentarse como medidas disciplinarias contra las iglesias locales, es la autonomía de éstas la que se ve indebidamente coartada. La apertura de la Iglesia Católica a la colegialidad entre el Papa y los obispos - que fue uno de los eventos centrales del Concilio Vaticano II - está siendo sofocada por un nuevo centralismo romano [con una frecuencia alta, Religión Digital utiliza el adjetivo fulminado para expresar la remoción de un obispo por parte del Papa Francisco cuando ese obispo no era del gusto de Religión Digital].
    El ejercicio del poder manifestado en los recientes nombramientos de obispos contradice la fraternidad del Evangelio, las experiencias positivas realizadas en el proceso de aplicación de los derechos de libertad y la colegialidad de los obispos [en este tiempo y durante las elecciones a la presidencia de la CEE, Religion Digital utilizaba el lenguaje de "a los obispos no les ha quedado más remedio que aceptar al hombre del Papa"; "El candidato de Francisco", etc. -nota de Blog]

La práctica actual obstaculiza el proceso ecuménico en puntos esenciales
    En cuanto al "caso de Colonia", creemos que es sencillamente escandaloso cambiar las normas que rigen la elección de obispos en el curso del procedimiento. De esta manera, la conciencia de la corrección del procedimiento ha sido gravemente herida.
    La autoridad y la dignidad del