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MONS. BERTOMEU, OCULTADOR DE PRUEBAS DE PEDERASTIA QUE COMPROMETEN A OMELLA


OMELLA, GRAN INQUISIDOR PARA PROTEGER LAS FRIVOLIDADES DE LA INQUISICIÓN

El cardenal Omella se define a sí mismo como mera paloma mensajera: nunca sabe nada, solo transmite órdenes

Nos hacemos eco aquí de un artículo publicado en el blog ultra, Germinans Germinabit. Nos hacemos eco aquí de un artículo que, al poco de ser publicado, fue retirado. Y nos hacemos eco porque nos cuentan y nosotros informamos de que Omella ha hecho una llamada amenazando al autor. Nosotros no hemos publicado este artículo. Hemos hecho una llamada al cardenal Omella, y hablado con él en una conversación larga. Niega y desmiente los rumores de que él haya amenazado al autor de esta carta, y a nadie. Nosotros no podemos ni creerle ni dejarle de creer. No es nuestro cometido. Omella nos dice que él siempre busca el diálogo, y que no es su estilo amenazar. También hemos hecho una llamada al autor del artículo que ha sido retirado, y nos dice que Omella le ha llamado. Nos cuenta que el cardenal Omella ha sido amable, pero que le ha pedido de modo contundente que retirada el artículo. Pero hay más. Nos cuenta el autor del artículo retirado, que monseñor Jordi Bertomeu también le ha llamado por teléfono desde Roma. Nos cuenta que le ha pedido que retire el artículo, de hermano sacerdote a hermano sacerdote, que ha sido engañado por el autor del libro, y que no sabía que saldría en un medio tan frívolo. Además, le explica monseñor Bertomeu al autor del artículo retirado, que no sabía que el susodicho libro era un libro que hacía burla morbosa del comercio del sexo en la curia romana. Por menos criticaron al Cardenal Sarah, o a Benedicto, mientras que el benjamín de lo smonseñores es una pobre víctima de su propia torpeza y estulticia. No es la primera vez que Bertomeu, todo un "capo" de oficina de la Congregación más poderosa del Vaticano, la Congregación de la Doctrina de la Fe) y de su departamento más sensible ("delicta graviora", ofensas muy gaves), se ve envuelto en frivolidades. Hablaremos más de ello. Buena lectura.

Jacques Pintor

Copyright @2021 JACQUES PINTOR Cualquier cita de este artículo debe hacer referencia directa a esta entrada, a este Blog y al autor Jacques Pintor. Para aportar información escribir a jacquespintor@gmail.com,Twitter @jacquesplease

EN ESTA ENTRADA:
- Carta abierta a Jordi Bertomeu, el "Agente 007" del Vaticano contra los abusadores
- Enlace a la revista Vanity Fair, y a su artículo sobre el agente de la Congregación de la Fe en el Vaticano

Artículo retirado: Carta abierta a Jordi Bertomeu, el "Agente 007" del Vaticano contra los abusadores


Apreciado Monseñor y hermano en el sacerdocio:

He leído con sumo interés tu entrevista publicada en la pijísima revista Vanity Fair y que has concedido a Vicens Lozano, periodista asalariado de TV3 y flamante autor de ese pasquín morboso titulado Intrigas y poder en el Vaticano, que subtitula como Una crónica de los secretos y los escándalos mejor guardados. En el capítulo 14 se incluyen las siguientes entradas: Un prostíbulo en la Santa Sede; Los pecados de la carne; Clubes y casas de citas; El todopoderoso lobby gay; El misterioso poder intra muros; Un restaurante “especial” y muy secreto.

Para no hablar con los periodistas, consciente de que tu delicada, compleja y muy confidencial tarea como oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe (la antigua Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición o Congregación del Santo Oficio) debes ser discreto, alejado de los focos mediáticos y del ruido que estos comportan, te has despachado a gusto con el tal Lozano, que incluye tus palabras en el anexo de su escandalosa obrita.

La chocarrera ocurrencia del reportero de publicar tu conversación en el frívolo magazine Vanity Fair, con sus secciones de Realeza, Sociedad, Poder (donde se incluye tu entrevista), Lujo, Cultura, Vídeo, Compras y La revista (con señoritas enseñando carne y lencería), te sitúa no en la circunspecta seriedad que tu misión exigiría, sino al nivel de Dakota Johnson o de Tamara Falcó, buenas chicas ellas, pero con un considerable nivel de trivialidad y ligereza. Y no te digo nada si tus palabras en una publicación como la de Lozano no dejan en entredicho esa honestidad, delicadeza y espíritu de sacrificio que elogian las victimas que has tratado y que conocen y valoran tu alma de pastor, y han acabado conformando una chabacana vulgarización de la dignísima tarea que afirmas desempeñar.

Esa toma de conciencia de la extrema gravedad de este fenómeno de la pedofilia en la que dices que estamos avanzando y que, por otra parte -afirmas-, ha existido siempre, empezó en Estados Unidos